No tengo nada que decir - Ver online
No tengo nada que decir, ampl铆a las posibilidades expresivas del primer plano. Insiste en el blanco y negro, esta vez sin los matices en color que aparecen en la precedente. Es un film sobre el rostro y las manos. Nada m谩s aparece en los planos, am茅n de lo que las manos manipulan (un cigarrillo, una taza de caf茅 y un tel茅fono, una vez m谩s). La voz trata de convencerse de su propia felicidad. Lo hace frente a un espejo, como reflejo que no enga帽a. Pero esta vez la voz es exteriorizada por el propio personaje en su soledad, como si tratase de convencerse de su propia existencia a trav茅s de esa materializaci贸n. Pero lo que m谩s patentemente materializa la existencia del personaje es su rostro, insistente en su cobertura del plano, conciente de su propia ficci贸n